Los videojuegos forman parte fundamental de nuestra vida en todos los aspectos. Los referentes visuales que tenemos gracias a ellos y que vemos en series, música y películas son infinitos. Llegaron para quedarse e incluso ahora los llevamos en el bolsillo, siempre con nosotros.

Han tenido que pasar décadas para que los videojuegos fueran socialmente aceptados y para que una industria que parecía especializada solo en cierto sector de la población fuera tomada en cuenta. Hoy en día, los videojuegos no solo son un entretenimiento. Se han convertido en una fuente de empleo con ramificaciones enormes. Existen programadores, guionistas, diseñadores, ilustradores, jugadores profesionales y amateur. Un sin fin de profesionales ligados a este impresionante sector de las artes visuales, que crece a pasos agigantados.

Según la revista Forbes, en marzo pasado Steam superó los 20 millones de usuarios activos y el juego «Call of Duty: Warzone» alcanzó los 15 millones. En mayo, «Animal Crossing» llegó a 11 millones de jugadores, según The Guardian. Un éxodo digital sin precedentes que está ocurriendo en la comunidad de fanáticos de los videojuegos impulsado en gran parte por la crisis originada por el Covid-19.

Desde la perspectiva del contenido, un hecho impresionante es que «las nuevas generaciones que trabajan profesionalmente en esta industria han jugado videojuegos toda su vida», ha declarado Phil Harrison, vicepresidente y gerente general de Google. Para ellos, «los videojuegos son parte de su naturaleza, no una elección de carrera extraña». «Los han jugado y entendido literalmente desde antes de que pudieran ver la televisión», ha añadido. «Y eso significa que hay una diversidad mucho más amplia y rica de talentos que viene a hacer videojuegos, trayendo más voces, más perspectivas y más experiencias de vida. Eso solo puede mejorar la forma en que se hacen y la diversidad de las historias y experiencias que se representarán en ellos.»

El avance tecnológico que más ha modificado la historia de los videojuegos es sin duda la transmisión y el juego on-line. Ahora no se necesitan grandes procesadores para poder ser parte de juegos impresionantes. Se crean comunidades y existe una nueva forma de socializar en la cual no hay rangos de edades, ni caras, ni gustos. Se da el caso de menores de edad que ganan millones con su participación en la industria.

Una industria para todos

Existen muchas plataformas que permiten que sus integrantes sean pilares fundamentales de la comunidad y generen ingresos gracias a ellas. Un excelente ejemplo de esto es Roblox. David Baszucki, CEO de Roblox, habló con The Observer sobre los beneficios de este tipo de plataformas y comentó datos muy interesantes que destacan el papel de los videojuegos en la educación.

Roblox es similar a Minecraft, proporciona a los usuarios un conjunto de herramientas para crear varios entornos desde cero. Sin embargo, Roblox va un paso más allá: facilita la creación de juegos completos, que se pueden compartir y vender en la plataforma. De esta manera, los jugadores no solo se divierten y comparten con otros usuarios. También aprenden los conceptos básicos de cómo se estructura un juego en función del código.

La respuesta de los niños y jóvenes a los juegos que les permiten ser creativos y sociales ha sido enorme. Roblox tiene 120 millones de usuarios activos por mes. Según las estadísticas de la compañía:

  • el 52% de los adolescentes pasan más tiempo con amigos que antes conocían en persona
  • y el 69% juega más, debido a las condiciones de aislamiento impuestas por la pandemia.

Además de los efectos positivos que este ejercicio de creatividad y socialización está teniendo en los estudiantes, este tipo de juegos ofrece la posibilidad no solo de aprender a programar diseños de videojuegos, sino también de obtener ingresos creando un nuevo juego.

Josh Correira , quien comenzará su segundo año en el Instituto Politécnico Rensselaer en Nueva York, ya recibe ingresos de 4,000 dólares por mes a través de un diseño de videojuego que hizo en Roblox. Alex Balfanz pudo pagar su matrícula en la Universidad de Duke con las ganancias del juego Jailbreak , diseñado en Roblox. Este aprendizaje a través del juego puede ocurrir a una edad muy temprana por ejemplo Alex Balfanz ha comentado que comenzó a diseñar en Roblox cuando solo tenía nueve años.

Los videojuegos son una industria en desarrollo que necesita continuamente aliados que se unan a sus filas para poder seguir creando mundos espectaculares. Tanto si eres un usuario fanático como si lo que te gustaría es crearlos, ten por seguro que en esta maravillosa y creativa profesión hay lugar para ti.