Entrevista a Salva de Haro, profesor de animación 2D

Salva de Haro, profesor animación 2D de L'Idem Barcelona

Entrevista a Salva de Haro, profesor de animación 2D

Salva de Haro es el profesor de animación 2D de L’Idem Barcelona. Estudió Arquitectura Técnica en la UPC y Bellas Artes en la Universidad de Barcelona. Animador 2D, tradicional y digital, ha participado en más de 90 proyectos diferentes para productoras de todo el mundo, como Universal Pictures, Cosgrove Hall o Mariscal Studio. Ha trabajado en películas como Günter the Frog, Dragon Hill o la nominada a los Oscar Chico y Rita, y en series de TV, como Les tres Bessones, 10+2 o Invisible Man. En 1996 fundó su primer estudio de animación, Acme, y posteriormente Ninotoons SL, dirigiendo y supervisando la animación de varias series y largometrajes. Cuando algo le motiva y le divierte, se implica a fondo, tanto a nivel personal como profesional. Evita a la gente que pasa el día quejándose y asegura que sus hobbies favoritos son la pintura, charlar y reír en buena compañía, a ser posible en una terraza y bebiendo una cerveza, y jugar con sus hijos.

¿Cuándo decidiste que querías trabajar como animador?

Siempre he tenido claro que me iba a ganar la vida dibujando y cada día me siento un privilegiado.Un día me presenté en un estudio con mi carpeta de dibujos y al día siguiente empezé a trabajar con ellos.

¿Un proyecto en el que hayas colaborado que recuerdes con especial cariño?

Muchos. Entre largometrajes y series he colaborado en más de 90 proyectos, y salvo alguna excepción, guardo muy buenos recuerdos, ya sea por el proyecto en sí o por los compañeros con los que he tenido el placer de trabajar. Quizás destacaría tres: La colina del Dragon de Milimetros, con el que ganamos un Goya y además fue el primer largometraje en el que trabajé, Cher Ami por pura diversión, Chico y Rita

Un estudio de animación o animador al que admires.

De los grandes, Ghibli, por supuesto. Admiro mucho a los animadores americanos de los años 40, 50 y 60. También algunos con los que he trabajado como Acció, Milímetros, Mariscal, Full Animation… A todos los que hacen películas con cariño y esfuerzo.

Actualmente estás trabajando como animador en la serie Horaci L’Inuit. ¿Qué nos puedes explicar de ella? ¿Cuál es tu cometido?

Es una serie preschool, por eso la animación es muy sencilla e intenta transmitir valores. Difruto mucho, me gusta mucho animar para los más pequeños.

¿Algún otro proyecto en el que estés colaborando ahora mismo o alguno que esté previsto para próximos meses?

Actualmente estoy trabajando en los personajes y la animación del capítulo piloto de una serie de TV en coproducción con una productora francesa que presentaremos este año en el festival de Annecy, pero por motivos de confindencialidad no puedo adelantar el nombre, y también estoy animando un spot de Cacaolat

¿Por qué L’Idem Barcelona hace una apuesta tan fuerte por la animación 2D?

Por supuesto, porque hay demanda. Vivimos en la cultura audiovisual, donde la animación 2D tiene su propio espacio y lo seguirá teniendo.

¿Qué respondes a las voces que apuntan que la animación 2D se está quedando relegada a series y formato doméstico?

Pues les diría que no conocen la realidad. Cada año se producen decenas de largometrajes de animación 2D, cientos de cortometrajes, multitud de spot comerciales,etc. En Europa se apuesta fuertemente por la animación tradicional, en China, en EEUU. Es cierto que la crisis ha pegado fuerte, pero ha sido así en todos los sectores de la economía. La animación 2D permanecerá siempre, por encima de modas y monopolios de Pixar y similares. ¡Por supuesto!

¿Los alumnos que están estudiando la especialidad 2D qué salidas laborales tienen?
Pues todas las posibles: largometrajes, series, cabeceras, publicidad, videojuegos, cortometrajes, trabajos de autor, experimental… Sólo puedo decir que en los 23 años que llevo dedicándome a esto nunca me ha faltado trabajo.

¿Qué consejos le das a tus alumnos? ¿Es más importante el talento o el esfuerzo?

Que trabajen, trabajen y trabajen. Y que observen. Los animadores somos actores que actúan a través de unos dibujos y no sirve dibujar bien si no sabemos hacer interpretar a los personajes que animamos, si no somos capaces de darles alma. También les explico que no se aprende a animar en dos días, es un proceso lento, muy lento. Es una profesión compleja, en la que has de trabajar muy bien para que te llamen para el siguiente proyecto, por eso te tiene que gustar mucho. El talento por sí solo tiene un camino muy corto. Y lo del esfuerzo es muy relativo; si algo te gusta no supone esfuerzo llevarlo a cabo. Por ejemplo, para mí es un placer investigar, probar, cuestionar, buscar, observar, estudiar, dibujar, hacer bocetos, pensar… Si a un estudiante todo esto le supone un gran esfuerzo, tendría que plantearse si realmente quiere dedicarse a esta profesión.

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